
Como nos dicen los principios básicos de la realidad universal, todo lo que existe realmente eres tú mismo, y por tanto la pareja no hace sino reflejar tu conciencia continuamente como potencial maestro para tu aprendizaje. Por eso cada relación es la mejor oportunidad de crecimiento con la que podemos contar al superar, trascender e integrar los diferentes aprendizajes obtenidos de los posibles desafíos y conflictos que se plantean en una pareja.
Desconocer la propia naturaleza ya es en sí complejo y cuando se une a la ecuación otra persona en esa misma condición, los conflictos potenciales crecen y no permiten que la relación prospere, provocando estrés, ansiedad, infelicidad... Dejando atrás los sentimientos de culpa, juicios, angustias, reproches y condenas al otro, al finalizar este análisis tendréis las bases para empezar una nueva relación desde la claridad y comprensión que obtendréis sobre la complejidad de vuestra interacción, y sobretodo desde el respeto al otro en la experiencia diaria que compartís.
Es muy importante que ambos, y sino al menos una persona hayáis recibido previamente vuestro Análisis de Diseño Humano Individual, para que podáis comprenderos primeramente como individuos además de como pareja. En caso de no haberlo recibido, daremos unas pinceladas sobre esa persona pero centrándonos en aportar aclaraciones y comprensión sobre los puntos específicos y más determinantes para el bienestar y crecimiento del vínculo.





